1/6/26

PEDRO SÁNCHEZ, PRESIDENTE

Guardar silencio, exigir un Congreso Extraordinario del PSOE o comportarse como un verso suelto no contribuye a fortalecer el proyecto colectivo; al contrario, genera incertidumbre y deja sin referencia política a quienes depositan su confianza en nuestras ideas y valores.

Se han cumplido ya 8 años de la Moción de Censura que convirtió a Pedro Sánchez en presidente del gobierno de España, y afirmo que el tablero político
nacional cambió sensiblemente. Aquel movimiento no sólo desalojó al PP de Mariano Rajoy tras la sentencia del caso Gürtel.

Hoy, mientras algunos sectores centran sus esfuerzos en alimentar la confrontación permanente, otros reivindican la fortaleza de las instituciones democráticas, la presunción de inocencia y la defensa de los avances sociales conseguidos durante estos años y otros en este escenario que pretende recrear un caos callan. No se puede ser neutral o hacer como el avestruz.

La idea expresada por diversos dirigentes socialistas de que Pedro Sánchez se ha convertido en una referencia política y moral para amplios sectores progresistas de España y más allá de Europa. No únicamente por la defensa de los derechos sociales, laborales y civiles impulsados durante sus gobiernos, sino también por la firme posición internacional mantenida en favor de la paz, la justicia social y el respeto al derecho internacional. Recordemos el posicionamiento en favor de Palestina y del genocidio practicado en Gaza.

Personalmente me coloco frente a quienes pretenden erosionar las instituciones para alcanzar objetivos partidistas, me reafirmo en pos de la convivencia, el diálogo y la búsqueda del interés general. La política útil es la que mejora la vida de la ciudadanía, crea empleo, fortalece los servicios públicos y amplía derechos; no la que convierte la crispación en una estrategia permanente.

Por último, pienso que la mejor respuesta ante el ruido político y la agresión programada que no polarización, es seguir trabajando en favor de cuantos ciudadanos viven en España defendiendo la democracia social recogida en la Constitución española.