Pues sí, el 7 de julio se celebra la Cumbre de la OTAN en
Ankara, siendo un asunto importante para los españoles si Pedro Sánchez podrá
mantener la postura de no aumentar sin perjudicar a los más vulnerables el
aumento del gasto en defensa.
Tras las propuestas surgidas en la anterior cumbre de La
Haya para avanzar hacia inversiones en seguridad cercanas al 5% del PIB en el
horizonte de 2035, Ankara servirá para evaluar el compromiso real de cada país
y la viabilidad de esos objetivos.
España acudirá a la cita reafirmando su compromiso con la
Alianza Atlántica, el respaldo a Ucrania y la necesidad de reforzar la
seguridad en el Mediterráneo y el norte de África. Sin embargo, el principal
desafío para el Gobierno español será mantener una posición equilibrada
respecto al gasto en defensa.
En este contexto, España afronta el reto de compatibilizar
sus compromisos internacionales con la preservación de su modelo social y de
bienestar. El debate sobre cuánto gastar en defensa y cómo hacerlo sin
perjudicar las inversiones en servicios públicos, dependencia, sanidad,
educación o políticas sociales será uno de los principales ejes políticos de
los próximos años.
Dicho lo cual sigo altamente preocupado al constatar como el
PP de un tal Feijóo -entre otros-, está sólo en la estrategia deshumanizante y goebbelsiana
de echar a Pedro Sánchez de La Moncloa, importándole nada los asuntos de los
españoles y todo lo concerniente a la esfera internacional. Bueno, salvo el
acudir a recibir órdenes de Trump en la embajada de EEUU en Madrid. Patriotismo
de cartón piedra.
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