
Nos cuenten lo que nos cuenten el PSOE en La Rioja perdió hace muchos años la imagen de partido de Gobierno y ahora tras el 20N la de partido de oposición. Aquel partido de no hace tantos años en el que convivían en Martínez Zaporta las diferentes “sensibilidades”, ya no tiene la imagen de organización “amiga”. Ya no es un partido de la izquierda frente a la derecha, del progresismo radical frente al caciquismo “PPedronil”. El partido a nivel regional no ha sabido cortocircuitar y tener un discurso propio ante las medidas antipopulares y nulas acciones a nivel nacional frente capitalismo financiero, o de los ricos en general, sino también sus retrocesos, indecisiones y demoras ante la ofensiva de la Iglesia y de los movimientos integristas han transmitido la impresión de que los socialistas, hoy, no representan realmente a la izquierda.
Ahora, abierto el proceso interno a conveniencia de aquellos que en la retroalimentación encuentran la solución a los problemas, sorprenden los silencios orgánicofuncionales. ¡Por qué será? Diríase que hay miedo a exhibir las cartas de qué es lo que se quiere como partido; la interconectividad con los electores….y por su puesto con tu gente y qué equipos han de ser los más idóneos. Personalmente yo apuesto por la integración, renovación y por la intergeneracionalidad. Veremos.
Ahora, abierto el proceso interno a conveniencia de aquellos que en la retroalimentación encuentran la solución a los problemas, sorprenden los silencios orgánicofuncionales. ¡Por qué será? Diríase que hay miedo a exhibir las cartas de qué es lo que se quiere como partido; la interconectividad con los electores….y por su puesto con tu gente y qué equipos han de ser los más idóneos. Personalmente yo apuesto por la integración, renovación y por la intergeneracionalidad. Veremos.




