
El otro día un señor me contó las desventuras de su nieto a la hora de intentar obtener una vivienda de protección oficial en Logroño. La cuestión es que posiblemente llevara razón en su denuncia y poco podía yo hacer, salvo darle ánimos y desde esta bitácora dejar constancia de su malestar.
En los últimos diez años todos conocemos el desarrollo urbanístico y constructivo que ha tenido la capital de La Rioja y sus entornos. Y aún que pueda parecer algo contradictorio, el ayuntamiento de Logroño, por suerte, ha anunciado que para los próximos tres años se construirán unas 6.800 viviendas protegidas. Pero, haciéndome eco de la denuncia ¿por qué no se inspeccionan las VPO entregadas, para comprobar si están siendo utilizadas adecuadamente? Dicen algunos, que muchos de estos pisos están sin ocupar; que otros más, están siendo alquilados y hasta que algunos individuos siguen intentando acaparar más de una vivienda, a sabiendas de tener ya en su poder alguna de VPO.
Si esto es verdad, exijo que las administraciones públicas crucen los datos de sus ordenadores y “leña al mono”.
Cabe recordar que todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada y digo yo, a no padecer la avaricia y usura de cuantos con este bien especulan en contra de la comunidad.
En los últimos diez años todos conocemos el desarrollo urbanístico y constructivo que ha tenido la capital de La Rioja y sus entornos. Y aún que pueda parecer algo contradictorio, el ayuntamiento de Logroño, por suerte, ha anunciado que para los próximos tres años se construirán unas 6.800 viviendas protegidas. Pero, haciéndome eco de la denuncia ¿por qué no se inspeccionan las VPO entregadas, para comprobar si están siendo utilizadas adecuadamente? Dicen algunos, que muchos de estos pisos están sin ocupar; que otros más, están siendo alquilados y hasta que algunos individuos siguen intentando acaparar más de una vivienda, a sabiendas de tener ya en su poder alguna de VPO.
Si esto es verdad, exijo que las administraciones públicas crucen los datos de sus ordenadores y “leña al mono”.
Cabe recordar que todos los españoles tienen derecho a disfrutar de una vivienda digna y adecuada y digo yo, a no padecer la avaricia y usura de cuantos con este bien especulan en contra de la comunidad.
Por cierto, dada la situación que hay en la construcción bueno sería modificar el modelo de negocio del sector. Hasta ahora todo el sistema se fundamentaba en el “pelotazo urbanístico” donde ganan los propietarios del suelo, los ayuntamientos, los promotores y los constructores y sólo pierde el cliente. Un sector estratégico como el de la construcción no puede tener como principio el del máximo enriquecimiento en el mínimo tiempo posible y mañana dios dirá.



