Me parece bien que existan opiniones dentro del PSOE, es más
yo las doy permanentemente, sin embargo pienso que la suya obedece a otros
fines con los que no coincido.
He leído el Manifiesto del exministro y le tengo que decir
que en el PSOE coexisten varias sensibilidades desde el punto de vista
“ideológico”. Así podemos ver a socioliberales, socialdemócratas y socialistas.
Dicho esto a modo de entremés le diré al exministro y a cuantos le acompañan en
esta aventura que:
Hablar de “des-podemizar” el PSOE no es más que un intento
de deslegitimar los avances económicos y sociales logrados en estos años. Del
mismo modo, invocar un supuesto “retorno” a la socialdemocracia sugiere, de
forma interesada, que la acción del Gobierno de España ha sido radical o
descentrada. Esa premisa es falsa. Los avances macroeconómicos -es cierto-, no
siempre llegan con la intensidad deseable a la vida cotidiana, pero sin ellos
no habría habido progreso social alguno. Queda mucho por hacer —especialmente
en vivienda—, y por supuesto en el marco salarial donde los trabajadores harían
bien en sindicalizarse más e impulsar la negociación colectiva ante los
empresarios y patronales que son los que impiden tener más emolumentos
retributivos. Pero los datos del Banco de España son claros: más crecimiento,
mejores previsiones de empleo, inflación, déficit y deuda. El motor es el
consumo, es decir, renta y capacidad de gasto sin hundimiento del ahorro. Eso
no es desviarse de la socialdemocracia: es practicarla.
Por cierto, es curioso satanizar a Pedro Sánchez de no ser
socialdemócrata cuando es el presidente de la Internacional Socialista y un
líder dentro del Partido de los Socialistas Europeos.





