Puede que para la inmensa mayoría de riojanos no les diga mucho o nada la
pérdida de este ciudadano, pero él como otros muchos más son los que incansablemente
lucharon por la caída de la dictadura franquista y por traer la democracia a
nuestra querida tierra.
Hoy, se comentará en redes y en cafés la labor de ciudadanos que como Pablo
lo dieron todo. Hoy, hablaremos del activismo de base de aquel PSOE… Lo veo a
él montado en su SEAT1500 recorriendo todas aquellas infames carreteras subido a la escalera colocando carteles de tablerillo con el logo de la UGT Rioja en los postes de la luz…Hoy,
se recordará el importante rol como alcalde de Agoncillo…Hoy…
Pero, más allá del dolor que produce esta pérdida para su familia y para el
socialismo, quiero recordar aquellos viernes donde religiosamente los “ugetistas” José Medrano, Ángel Fernández, JF Gil, Gilito, Félix Pérez Vidarte, Florentino Santamaría, Pedro Soldevilla... y este que os
escribe, marchábamos a su restaurante a pie de carretera, ahí, en la recta de
Recajo, donde departíamos y reíamos mientras su mujer, Consuelo, nos servía tintorro y pollo
frito con bien de ajos.
Siempre nos despedimos o me despedía con aquella pícara sonrisa gritándome ¡Adiós
Abuelo! Siendo yo un jovenzuelo de menos de 30 años. Tenía gracia, por que lo
de “abuelo” venía a colación del calificativo que le dieron a PABLO Iglesias,
El Abuelo.
Adiós PABLO Llanos, en fin, el tiempo vuela para todos.