
¿Por qué digo esto? Sencillamente hoy no podemos trabajar
como se hacía hace cuatro años. Así que por el bien de todos, toca acertar en
el preámbulo asambleario en el que nos encontramos. Pienso que se hace
imprescindible poner en común -con todo el que así lo estime bueno-, el hacer un
diagnostico del cómo está el socialismo logroñés; el cómo nos encontramos tanto
en el marco organizativo; de relaciones entre compañeros; que rol juega el
partido ante tanto nuevo/viejos “representantes del pueblo”…etc. Hay tiempo por
delante más que suficiente hasta que los afiliados decidan quién será su
secretario general.
Así que amigo por aportar algo al debate ya abierto, apunto algunos
aspectos para quienes estén interesados en tirarse a la “piscina políticomediática”.
Me parecería importante que el
secretario general sea poliédrico. Conocedor de lo que se trae entre manos, me
da igual si tiene mucha o poca “mochila”. Me la refanfinfla si es joven, mayor,
hombre o mujer, desempleado, trabajador o medio pensionista. Si pertenece a una u otra
sensibilidad política, familia o qué se yo. Pero, lo que tiene que quedar claro
es que no ha de pujar -aún estando en su
derecho-, en las primarias que decidirá quién es el alcaldable para Logroño. Es
decir, apuesto por una bicefalia donde la CEM sea impulsora del espíritu y letra hoy
imperante tras nuestros últimos cónclaves. ¿Está claro amigo? Pues sí, está claro. Me
parece bien. Pues ala, haber si los compas nos leen y se hace la cosa bien.